Plautina
jueves, agosto 14
(de Julio Torri)
—Lycónides, sedujiste a la hija de Euclión en tanto que tu esclavo hurtaba la marmita con el tesoro del avaro. Y mientras ella invocaba con grandes voces a Lucina, el burlado Megadoro hacía comprar congrios y vino para celebrar el sacrificio nupcial.
—Comedido Periplectómenes, la flor de los filósofos, tienes cuanto puede desearse en un varón prudente: durante el banquete no arrebatas el mejor manjar, ni acaricias al beber a la amante ajena, ni empinas el vaso del otro, y reclinado sólo meditas en Venus, el Amor y las Gracias.
La profesión de la lena se parece a la del pajarero: Si papillan pertractavit, haud id est ab re aucupis. Los enamorados son como los peces. Sólo aprovechan los nuevos. No hay tallas, ni pinturas ni escrituras de poeta donde las alcahuetas obren bien. ¿No lo sabías, apasionado mozalbete, hermano nuestro en la propiciación de tu vida y tu dinero?
—Parásito Ergásilo que aguzas sin medida el ingenio con tu hambre: los mozos en el Foro, tras reír tus donaires, quedarán callados cuando les interrogues dónde es la cena. La sutileza no recibe ya estímulo del rico.
—Y tú, Pyrgopolinices, cuyas hazañas inventa el acomodaticio Artotrogo, mañana las aprenderán de coro nuestros pobres nietos, bajo plagosa férula, en los libros de historia contemporánea.
Incluso en lo que citas hay matices de un arcaismo que adoro. Gracias!
PS: Agradecería una traducción del pequeño fragmento en latín (recién domino lo elemental, y creo estar errando en lo que logro comprender).